La excavación: un tesoro fílmico apasionante

POR: ORIANNA PAZ

04-02-2021 15:15:56

La Excavación crítica


¿A quién no le gustan las historias sobre grandes tesoros, civilizaciones extintas, ciudades perdidas o navíos ocultos en lo más profundo de los mares? Y si encima esas historias están basadas en hechos reales de descubrimientos sobre cómo era la vida hace miles de años, su atractivo se torna magnético. El asombro y la curiosidad por los primeros pobladores del mundo es una fuente inagotable de investigaciones, reportajes, libros y películas.

A mediados del año pasado, el planeta entero se maravillaba con un nuevo hallazgo en la necrópolis de Saqqara, al suroeste de El Cairo, en Egipto, donde un equipo de arqueólogos descubrió casi 30 sarcófagos de hace 2,500 años, conservados en perfectas condiciones a pesar de estar enterrados a 11 metros de profundidad. Sin ir más lejos, en nuestra querida Ciudad de México, en el Centro Histórico, los investigadores del INAH han descubierto en los últimos años maravillosos vestigios de los aztecas, entre ellos restos del Palacio de Axayácatl (tlatoani de Tenochtitlán 1469-1481), bajo los pisos del Nacional Monte de Piedad, a un costado de la Catedral Metropolitana, entre otras muchas reliquias de la época prehispánica y novohispana.


Esa curiosidad y asombro por el pasado y tener una tía que había participado en uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de la historia de Reino Unido y del mundo, fue lo que motivó al escritor y periodista John Preston a investigar sobre la excavación de Sutton Hoo. De sus pesquisas surgiría en 2007 una novela que colocaría bajo los reflectores y otorgaría merecido reconocimiento a una persona que, a pesar de ser la responsable de este importantísimo descubrimiento, permaneció a la sombra del Museo Británico y los arqueólogos de renombre de la época que se adjudicaron el logro. Esa persona era Basil Brown, un hombre humilde, hijo de un agricultor, quien a pesar de haber abandonado la escuela a los 12 años, fue un incansable y entusiasta autodidacta que aprendió tres idiomas y estudió astrología y arqueología. Sin embargo, al no tener el título universitario o el pedigrí social que semejante hallazgo exigía, fue terriblemente marginado de las páginas de la historia de la arqueología británica por ser un simple “aficionado”, hasta hace unos años cuando el Museo Británico reconoció su importancia.



Tuvo que pasar más de una década desde que la productora Ellie Wood leyó el manuscrito de la novela para que el libro llegara a las manos de la guionista Moira Buffini, quien supo al instante que la historia de este tesoro descubierto en Suffolk, al Este de Inglaterra en 1939 a las puertas de la Segunda Guerra Mundial por este hombre sencillo, trabajador e inteligente pero siempre relegado por el clasismo imperante entonces, tenía un enorme potencial cinematográfico.


El resultado es un poderoso filme que tiene en sí mismo una historia real fascinante, el hallazgo de un inmenso barco del siglo VII con una cámara fúnebre que contenía más de 250 piezas de oro, piedras preciosas, joyas, vasijas, cuernos para beber, espadas, cascos, que permaneció oculto bajo tierra durante 13 siglos y revolucionó todo lo que hasta entonces se sabía de la Edad Media en Reino Unido. Y, además, un par de enormes protagonistas, el primer actor Ralph Fiennes (también originario de Suffolk), a quien es inevitable recordar por otra película de época, El paciente inglés, y Carey Mulligan, que ha evolucionado gratamente desde que la viéramos en Drive.


Fiennes da vida a Basil Brown, quien fue contratado en 1938 por la terrateniente Edith Pretty (Mulligan) para excavar los montículos de su vasta propiedad en Suffolk. Ambos son personajes reservados, complejos, con una vida interior oculta y subyugados por una sociedad que los segrega, los margina y los separa. Brown es un hombre sencillo de clase baja que ha trabajado toda su vida para poder dedicarse a sus grandes pasiones, la astronomía y la arqueología.  Por su parte, Edith es una mujer acomodada, viuda de un coronel y madre de un niño, que al igual que Brown no pudo ir a la universidad, en su caso porque su padre no se lo permitió, pero ello no le impidió cultivar su afición por los descubrimientos históricos y las exploraciones.


A medida que el esqueleto del barco comienza a emerger de las profundidades de la tierra, son los personajes los que empiezan a desenterrar sus vulnerabilidades, su fragilidad, y así, poco a poco surge entre ellos una complicidad única, especial, que va más allá incluso del espectro romántico, es una conexión espiritual.  Y ahí es cuando ambos actores se convierten en una de las mayores fortalezas de esta película al transmitir a veces con sólo una mirada, un gesto, un silencio, esas emociones tan profundas que sus personajes llevan dentro y que se ven obligados a sepultar por la presión social, el clasismo y la moral. Hay que ubicarse en el oscurantismo de los ingleses a finales de los años 30 en la antesala de la Segunda Guerra Mundial, ¿un hombre casado, pobre y sin grado académico con una viuda rica y poderosa? Sacrilegio.


Dig Netflix


Pero más allá de la posible relación entre ambos, la película reflexiona sobre temas mucho más grandes e importantes y universales, como la muerte, el enigma de la vida, el pasado, las huellas del ser humano en el mundo y su permanencia o impermanencia, así como acerca de la importancia de conocer nuestras raíces y nuestra historia para comprender quiénes somos.


El tema que aborda es apasionante en sí mismo y si a eso le agregamos un guion bien estructurado y emotivo, una fotografía bellísima con tomas panorámicas del paisaje melancólico de la campiña inglesa que parecen salidas de un lienzo, travellings inmersivos en los que sentimos que estamos dentro de una zanja hundiendo las manos en la tierra junto a Brown para extraer un tesoro inimaginable, y la estupenda reconstrucción de época con un toque muy británico, además de actuaciones brillantes, La excavación (The Dig, Reino Unido, 2021) se erige como uno de los estrenos más recomendables de este inicio de año en Netflix.



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