The Grizzlies reivindica la resiliencia de los inuits en Canadá

POR: MARÍA DEL CARMEN VARELA

14-04-2019 10:04:07

THE GRIZZLIES


Este jueves llega a Puebla, una de las películas que trajo a México la Semana de Cine Canadiense, se trata de The Grizzlies, una cinta basada en hechos reales con la que la realizadora Miranda de Pencier supera la tentación de hacer un drama deportivo de superación personal, al crear un crudo retrato de un sector de la población canadiense que también cuenta.

Los protagonistas son un grupo de jóvenes inuit asentados en Kugluktuk, una pequeña comunidad Nunavuk del Ártico -de apenas mil 500 habitantes-, donde en la década de los 90 se presentaba la tasa más alta de suicidios entre esta población.


La ópera prima de De Pencier hace de esta circunstancia un mero pretexto para hablar de problemáticas diversas de esta etnia que todavía a finales del siglo XX defendía férreamente sus tradiciones de los embates de la vida moderna.


Familias disfuncionales, padres alcohólicos y golpeadores, chicos que reproducen los esquemas y que ante el agotamiento de sus formas de vida optan por el suicidio, son el marco en el que se desarrolla la trama, en medio de impresionantes planicies heladas.


THE GRIZZLIES


Russ Sheppard, un joven profesor que llega hasta allí para poder pagar sus préstamos escolares, abrumado por el entorno, es quien dará el primer paso para darles un respiro y un nuevo motivo de vida a sus agobiados alumnos, quienes habrán de aprender que muchas veces las victorias no son abultados marcadores o festejos colectivos sino satisfacciones más íntimas y reconfortantes.


La práctica del lacrosse y una competencia nacional son el detonador para que el consejo del pueblo tome una decisión vital, la de, sin perder respeto por su herencia cultural ancestral, dejar que su entorno se vea permeado por nuevas influencias que beneficien el entorno de sus nuevas generaciones, que encontrarán en la práctica deportiva “una salida vital para sus emociones, sentido de orgullo y propósito en sí mismos y en su comunidad”.


Fue la propia comunidad de Kugluktuk, una de las productoras de la película, pues tiene una experiencia de primera mano sobre el impacto del programa (deportivo) en su comunidad, de donde emergieron los actores Paul Nutarariaq y Emerald MacDonald, para dar testimonio del espíritu, la tenacidad y el liderazgo de los jóvenes inuit, que persisten no obstante las dificultades.


La película ha sido elegida por el Next wave committee del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF -por su sigla en inglés-) para la próxima generación de amantes del cine.




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