Philip K. Dick en el cine: El futuro indeseable

POR: ULISES CASTAÑEDA

17-10-2017 02:09:25


El escritor Philip K. Dick distinguió su obra como una visión muy difusa de lo real y lo imaginario. La ciencia ficción que desarrolló veía al futuro como un lugar tóxico, autoritario y distópico. “Soy un filósofo ficcionalizador, no un novelista; empleo mi habilidad para narrar historias como un medio para formular mi percepción”, escribió alguna vez el mismo Philip K. Dick en su diario.


Ese tipo que nació prematuramente el 16 de diciembre de 1928 en Chicago, Illinois (Estados Unidos), hijo de dos empleados del gobierno federal llamados Joseph Edgar Dick y Dorothy Kindred, apellido del que Philip tomó la inicial para firmar como autor, fue sin saberlo una de las grandes semillas del cine de ciencia ficción como lo conocemos ahora.


Recientemente se estrenó en México la cinta Blade Runner 2049, del canadiense Denis Villeneuve, secuela del clásico Blade Runner dirigido por Ridley Scott que estrenó en 1982. K. Dick fue el escritor de la novela que inspiró ese que ha sido uno de los grandes filmes del siglo pasado, y ni siquiera tuvo la oportunidad de verlo, ni todo lo demás que llegó a inspirar su obra.


Philip K. Dick escribió ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? entre 1967 y 1968, época en la que se empezó a entrever que Estados Unidos no ganaría la guerra de Vietnam. Los sentimientos de muchos ciudadanos hacia los actos de su ejército eran incómodos, incluso contrarios. El mismo Dick afirmó en una entrevista: “La escribí en una época en que pensaba que nos habíamos vuelto tan malos como el enemigo”. El sentido de deshumanización fue predominante en su obra, particularmente en Blade Runner, fue uno de los pilares de su grandeza.



El escritor falleció el 2 de marzo de 1982, tres meses antes de que se estrenara en los cines Blade Runner, basada parcialmente en su novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Apenas alcanzó a ver parte de la película antes de su deceso, motivo por el cual mostró su entusiasmo en una carta enviada al productor Jeff Walker:


“El impacto de Blade Runner va a ser abrumador, tanto en el público como en la gente creativa, y además, en la ciencia ficción como campo. Llevo escribiendo y vendiendo obras de ciencia ficción desde hace 30 años, y éste es por tanto un tema de cierta importancia para mí”, decía la carta.


“En cuando a mi propio papel en el proyecto Blade Runner, sólo puedo decir que no sabía que mi obra, o algunas ideas mías, podrían extenderse hasta tales dimensiones tan impresionantes. Mi vida y mi trabajo creativo se justifican completamente por Blade Runner. Gracias… va a ser un éxito comercial. Será una película invencible”, finalizó su escrito.


Curiosamente, el filme de Ridley Scott no fue la primera adaptación de su obra. Pues en 1962 y en 1981, se realizaron capítulos inspirados en su cuento The impostor, el primero para la serie estadounidense Out of this world, y el segundo en Italia para el programa Il fascino dell’insolito.


La vida cinematográfica de su obra después de Blade Runner es corta pero significativa, sobre todo a partir de la década de los 90. El holandés Paul Verhoeven, quien ya antes se había influido de la película de Ridley Scott, retomó el cuento We Can Remember It For You Wholesale (1966) para hacer la película Desafío total (Total recall, 1990), protagonizada por Arnold Schwarzenegger y Sharon Stone, que ganó el Oscar a Mejores Efectos Visuales.



Fue uno de los últimos filmes en Hollywood donde se utilizaron maquetas y nos llevó al año 2084, a la historia de Doug Quaid, un hombre que lleva una vida aparentemente tranquila, vive atormentado por una pesadilla que todas las noches lo transporta a Marte. Decide entonces recurrir al laboratorio de Recall, una empresa de vacaciones virtuales que le ofrece la oportunidad de materializar su sueño gracias a un fuerte alucinógeno, pero la droga hace aflorar a su memoria una estancia verdadera en Marte cuando era el más temido agente del cruel Coohagen.


En 1992, el francés Jérôme Boivin adaptó al cine la novela Confessions of a Crap Artist (1975), en una comedia poco exitosa. Más tarde Christian Duguay, realizó Asesinos cibernéticos (Screamers, 1995), basado en el cuento Second Variety (1953) y al inicio del nuevo milenio se retomó nuevamente The impostor, en un filme dirigido por Gary Fleder, que trató de retomar el cyberpunk pero que fue duramente criticado.


Fue hasta que Steven Spielberg estrenó en 2002, la cinta Minority report, que Philip K. Dick volvió a estar en el mapa como una influencia importante del cine pues se inspiraba en su novela homónima publicada en 1956. La cinta se desarrolla en Washington, en 2054 cuando John Anderton dirige un grupo policial encargado, gracias a una tecnología de última generación que avanza hechos futuros, de detener a los asesinos antes de que éstos hayan consumado el crimen. Su vida se enturbia cuando el propio Anderton se convierte en el principal sospechoso de haber cometido un asesinato.



Su influencia llegó hasta Corea del Sur en donde Byung-chun Min hizo su propia versión de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, y luego John Woo adaptó con el mismo nombre el cuento Paycheck (1953).


Otro logro importante fue el de Richard Linklather, con Una mirada en la oscuridad (A scanner darkly, 2006), de la novela del mismo nombre de K. Dick publicada en 1977. En el Condado de Orange (California), en un tiempo futuro en el que América ha perdido la batalla contra las drogas, nos cuenta la historia de un policía de incógnito (Keanu Reeves) recibe la orden de espiar a sus amigos. Fue una inteligente interpretación del espíritu subversivo de Philip K. Dick.


Otra película con cierto éxito fue Next (2007), de Lee Tamahori, protagonizada por Nicolas Cage, Julianne Moore y Jessica Biel basada en el The Golden Man (1954). Posteriormente llegó Destino oculto (The Adjustment Bureau, 2011), de George Nolfi basada en Adjustment Team (1954), protagonizada por Matt Damon, Emily Blunt y Anthony Mackie. Finalmente, Len Wiseman lanzó en 2012 su propia versión de Total recall, con Colin Farrell como protagonista.


Actualmente, Amazon trabaja en una ambiciosa serie de streaming en homenaje a la obra del escritor titulada Philip K. Dick’s Electric Dreams, un antología de los relatos del autor estadounidense.


Dick no pudo disfrutar de lo que su obra influyó en el cine pero es seguro que aún falta más por explorar de él.




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