Bruce Lee, el Pequeño Dragón que encendió Hollywood

POR: ULISES CASTAÑEDA

12-09-2017 15:29:19


Bruce Lee, la máxima leyenda de las artes marciales en el cine, tuvo una vida corta. El 20 de julio de 1973 se encontraba en su casa de Kowloon afinando detalles de la cinta Game of death (Juego con la muerte). El actor vivía su mejor momento: Incluso tenía un contrato de superproducción con Raymond Chow (la mente brillante que puso al cine de artes marciales en el mapa internacional), que esa misma noche se encontraría con George Lazenby (007: Al servicio de su majestad, 1969), para que apareciera en Game of death, pero Bruce no llegó.


La causa fue un repentino e intenso dolor de cabeza, mientras discutía el guion con su compañera la actriz Betty Ting Pei. Ella le dio un analgésico llamado Equagesic y él decidió acostarse a descansar. Se cuenta que cerca de las 21 horas Chow llamó por teléfono para saber la explicación de la ausencia de Lee y Betty le explicó la situación, sin embargo cuando ella intentó despertar a Bruce, había entrado en un sueño profundo del que no despertó. Los múltiples intentos de los médicos fueron en vano, tenía 32 años cuando falleció de un edema cerebral.


“El orgullo revela miedo e inseguridad, enfatiza la importancia de la superioridad del individuo a los ojos de los demás, porque cuando una persona pretende conseguir la estima ajena y lo logra, automáticamente teme perder esa condición. Entonces, proteger dicha posición se convierte en su necesidad más importante, y eso le provoca ansiedad”, dijo el célebre Bruce Lee en una entrevista recién publicada.


Lo curioso de su historia, de palabras enigmáticas y cargadas de sabiduría como esta, es que son algo que quizás sus padres nunca se habrían imaginado. En el año del Dragón, y en la hora del Dragón, entre las 6 y las 8 de la mañana, nació Bruce en el Hospital Jackson Street de San Francisco, el día 27 de noviembre de 1940. Su padre, Li Hoi Chuen, estaba de gira con una obra de la Ópera China Cantonesa en el continente americano; de ahí que Bruce naciera en San Francisco.



Grace Li, la madre de Bruce, de ascendencia chino-alemana, puso a su niño de nombre Lee Jun Fan, que significa Protector de San Francisco, pero durante los primeros meses le llamaban el “Pequeño Fénix”. Fue la enfermera Maria Glover quien le puso su nombre en inglés, Bruce, cuya existencia él no supo hasta doce años más tarde al entrar en una escuela católica, La Salle de Hong Kong.


Su primera aparición cinematográfica, según explicó Bruce en sus memorias, fue a los dos meses de edad y a los seis meses también participó en Tears of San Francisco (Lágrimas de San Francisco). En 1946, cuando Bruce contaba únicamente con 6 años se introdujo en la industria cinematográfica de Hong Kong gracias a unos amigos de la familia. Tras una prueba el pequeño fue aceptado. La película se tituló Birth of Mankind (El nacimiento de la humanidad) y se trataba de una historia melodramática como las que estaban de moda entonces en Hong Kong.


Posteriormente Bruce rodó otras trece películas del mismo corte; en todas ellas figuró su nombre artístico, Li Shiu Loong, que significa el Pequeño Dragón. The Kid es la única película en la que trabajó con su padre, pero curiosamente no intervienen los dos en ninguna escena juntos.


Su primer contacto con las artes marciales lo tuvo de la mano de su padre, quien le enseñó Tai Chi Chuan, con el único fin de apartarlo de la violencia, porque Bruce estaba metido en pandillas. Posteriormente aprendió Wing Chun bajo la tutela de Yip Man, de quien recientemente se estrenó la cinta El gran maestro.



Cuando tenía 18 años abandonó Hong Kong para trasladarse a su país de nacimiento, Estados Unidos, y reclamar su nacionalidad. Algunas versiones dicen que el padre de Bruce se vio obligado a tomar esta decisión porque temía que finalmente su hijo se uniera a la mafia china. De esta forma, Bruce se embarcaba el 3 de diciembre de 1958 en el carguero Daisy May, con un billete de tercera clase y 100 dólares.


La lluviosa ciudad estadounidense, en el extremo noroeste del país, jugó un papel clave en su vida. Allí se matriculó en la Universidad de Washington para estudiar Filosofía y a la vez daba clases de artes marciales en un lugar cercano. No acabó sus estudios, pero allí desarrolló los principios filosóficos que marcarían el resto de su vida y el de millones de personas en todo el mundo. En Seattle conoció a su esposa y en Seattle está también enterrado su hijo, Brandon Lee, fallecido accidentalmente durante el rodaje de una película en 1993.


En febrero de 1965, William Dozier, productor ejecutivo de las serie de televisión Batman había visto una película en súper 8 de la demostración que Bruce había dado en Long Beach, invitado por Ed Parker, lo llamó y en un primer momento se pensó en él para que hiciera de hijo del detective chino Charlie Chan en su próxima película, sin embargo, la filmación se suspendió. Pero la demostración le valió para ser considerado al año siguiente para participar en la serie de televisión El avispón verde.


Bruce no necesitaba el gimnasio para vivir, pues, afortunadamente, podía hacerlo de sus apariciones en televisión y cine. Así que de este modo la gente del Chinatown eran seleccionados cuidadosamente entre artistas marciales con talento y una productora norteamericana le ofreció un papel en la serie televisiva Kung Fu pero a despecho de Lee, ya que participó en la idea original de la serie, al final se designó a David Carradine para el papel, siendo discriminado por su ascendencia china no bien vista en los foros estadounidenses.


En 1971, estando de visita en Hong Kong, el productor Raymond Chow, de la Golden Harvest ofreció a Bruce la participación en uno de sus proyectos cinematográficos. La primera película que realizó en esta etapa se llamó The Big Boss (Kung Fu a muerte en Bangkok o El Gran Jefe) y fue de inmediato un tremendo éxito en Hong Kong acopiando beneficios de millones de dólares. Bruce Lee se ganó la cúspide de la popularidad china quien le consideraba un héroe nacional.



En seguida participó en su segunda película de artes marciales llamada Puños de Furia donde se explotó la supuesta superioridad del Kung Fu sobre el Karate japonés como una forma de conjurar el sentimiento de inferioridad chino frente a los japoneses. El éxito logrado en esta película superó toda expectativa y Bruce Lee se transformó en una consolidada estrella de películas de artes marciales.


En 1972, fue actor, guionista, coproductor y director en la película El Camino del Dragón grabada en Roma junto a Chuck Norris. La película fue otro éxito de taquilla dentro del circuito chino, ya que Bruce no quiso que saliera de él. Esta película es considerada un clásico de las artes marciales y la lucha en el Coliseo es una de las más memorables de la filmografía de Bruce Lee, es conocida como el combate del siglo.


Sin embargo, una nueva oferta, coparticipativa entre una productora estadounidense y china para desarrollar la película Operación Dragón le fue ofrecida a Lee, quien aceptó con entusiasmo como codirector de las escenas de lucha y actor principal. En esta película Bruce Lee se consagró con una fama póstuma entre el público estadounidense y es considerada su obra cumbre. Fue finalizada en abril de 1973, 4 meses antes de su muerte. La película fue exhibida un par de meses después con un éxito de taquilla abrumador.


En 1973, Lee trabajó en una película que quedaría inconclusa. Sólo están rodados 40 minutos, llamada Juego de la Muerte junto a sus amigos y discípulos Dan Inosanto y Kareem Abdul-Jabbar.


La familia de Bruce Lee siempre se ha creído maldita y con su muerte y la de su hijo Brandon Lee se ha aumentado el misticismo. Aquel nombre de cuando Bruce Lee era niño de “Pequeño fénix”, se debe al significado del nombre femenino Sai Fon, el cual le pusieron para alejar a los espíritus malignos que han acechado a su familia, debido a que su primer hijo varón falleció cuando era niño.


Más de cuatro décadas después de la muerte de Bruce Lee,  su legado sigue vivo y es recordado como un emblema en Occidente por contribución al cine a través de las artes marciales que lo catapultaron a tener fama mundial: “La clave para la inmortalidad es principalmente vivir una vida que valga la pena recordar”, dijo en una de sus películas y por eso lo recordamos hoy.



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