Dunkirk: El triunfo de la narrativa sobre la historia

POR: ISRAEL DAMIÁN

23-08-2017 11:36:02


Christopher Nolan es un erudito consciente y comprometido con el cine y su poder de comunicar. Mediante la construcción y la presentación de historias, desde 1998 con Following, vemos a un director que crece en ideas. Pasando por Memento (2000), Insomnia (2002), The Dark Knight Trilogy (2005-2008-2012),Inception (2010) e Interstellar (2014) entre otras cintas. Este verano, el cineasta nos presenta Dunkirk, cuyo trabajo sorprende, no por lo bien que está hecho, sino porque la carrera de este director tiene el don de ofrecer un cine de calidad, competente, innovador y visionario.


Dunkirk tiene lugar en la Segunda Guerra Mundial. Estamos en la costa francesa, los ejércitos inglés y francés están rodeados y son superados por el ejército alemán mientras, rescatan a un grupo de jóvenes soldados ingleses que lucharán para salir de la costa. Simultáneamente, las embarcaciones civiles se alinean para apoyar la causa mientras los aviadores cuidan desde los cielos. Dunkirk es una historia sobre la forma en la que Inglaterra contribuyó al rescate de estos jóvenes para que pudieran ser transportados a sus respectivos hogares.


A grandes rasgos, la batalla de Dunkerque fue un hecho verídico, sucedido entre mayo y junio de 1940, en la costa franco-belga de Dunquerque. El evento se recuerda por la impresionante relación entre contexto histórico, cantidades y cualidades del ejército inglés. El ejército alemán sorprendió a las tropas francesas, inglesas, holandesas y belgas con una estrategia que provocó el arrinconamiento de dichas tropas en la costa de Dunkerque.


El número de soldados superaba los trescientos mil individuos, que era a los que se buscaba evacuar, lo cual provocó una intensa presión política y militar. Sin embargo, hay que señalar que, en esta película, no se busca explorar el  contexto histórico, sino que se busca expresar la incertidumbre existente entre las personas que vivieron esta historia, al desconocer si sobrevivirán y escaparán de esa costa antes de ser alcanzados por sus atacantes.


La peculiaridad de esta película está en su música, compuesta por Hans Zimmer. Escuchamos las manecillas del reloj a tantas y diversas velocidades, al tiempo que combina sonidos bélicos para ser el único responsable de la atmósfera. Por otro lado, se logra algo muy inusual de forma exitosa: la narrativa no está atenida a la historia, como usualmente se ve en las películas. Los tiempos narrativos se diseccionan y rompen totalmente con la fórmula narrativa que introduce, desarrolla y concluye. Esta dirección se maneja de forma tan cautelosa, cuidadosa y precisa, que sorprende que una historia sin cronología narrativa nos mantenga atentos a cada momento, sin fragmentar el manejo de la historia misma.



Sin buscar informar a la audiencia, el director escribe esta historia con la intención de admirar un evento histórico en donde lo único que conoce es el sentimentalismo detrás de ella. Por lo tanto, la historia no está a la altura de su logro narrativo, aunque tampoco impide disfrutar del ambiente que maneja. Los personajes no profundizan sus posturas, pero logran crear atención a pesar de que el guión no les da mucho que decir.


Encontramos tres protagonistas que contarán con un guión que expone sus posturas mediante las acciones y no con los diálogos. Sin tener mucho que decir y mucho que hacer, los talentos se ven limitados a actuar en la misma línea servicio, un servicio que revela que el propósito de la historia no es hacerlos actuar, sino conducirlos a lo largo de sus acciones.


Estos elementos que decaen, lo hacen poco gracias a la planeación cinematográfica pensada para la película. Al ver las imágenes tan detalladas, panorámicas y vivas, su manejo a través del juego del tiempo narrativo y la forma en la que construye su propia narrativa, producen una profunda empatía con los personajes, sus situaciones y sus direcciones, por simples que sean. Por lo tanto, al ser una narrativa totalmente visual, la película tiene éxito en crear, desarrollar y lograr su objetivo: crear un juego de tiempos narrativos que, mediante la música, muestra una serie de eventos de la historia mundial.


Dunkirk es un experimento donde Hans Zimmer aprovecha cada toma creada por  Christopher Nolan, para expresar su música en una de las formas probablemente más sorprendentes de su carrera. Nolan no pierde ese sentido arriesgado de filmar y contar experiencias en donde no sólo explota su historia, sino cada elemento dentro de su planeación cinematográfica. Ésta es una promesa que nos deja satisfechos con el ejercicio visual realizado.



MÁS LEIDAS

Juliana Fanjul da voz y rostro a las empleadas domésticas

POR NANCY MORA 18-09-2017 14:43:07

IT arrasa con terror la taquilla mexicana

POR NANCY MORA 18-09-2017 14:39:13

Made in Bangkok y el sueño de una mujer transexual

POR VÍCTOR MANUEL GOCH 17-09-2017 12:35:55