Mujeres abriendo puertas en la industria cinematográfica

POR: NANCY MORA EN TULUM

06-12-2019 16:41:44

Mujeres abriendo puertas FICTulum


Hablar sobre el papel de las mujeres en el cine se ha vuelto una constante, nadie niega la importancia de poner el tema sobre la mesa, aunque en realidad se debería hablar de su trabajo como cineastas más allá de su género, pero en una sociedad patriarcal y machista como en la que vivimos no queda más de alzar la voz, tejer redes y convertirnos en las guardianas de las puertas que se van abriendo. 

El Festival Internacional de Cine de Tulum se sumó a esta reflexión a través de una mesa de diálogo en la que participaron las cineastas Lucía Carreras, Natalia Beristain, Jenna Bass y Theresa Ikoko, quienes coincidieron en que es fundamental y  necesario que exista la representación de las mujeres en la industria cinematográfica.


En un diálogo abierto con el público, las cineastas destacaron que actualmente existe la posibilidad de visibilizar el trabajo femenino, porque la mujer siempre ha sido relegada a un segundo plano, criticada y menospreciada, pero más allá de pensar solo en una lucha feminista, lo ideal es aprovechar la posición de privilegio que cada una pueda tener para continuar abriendo puertas a otras mujeres.


Al respecto, Theresa Ikoko, guionista de la cinta Rocks, compartió que ella ha tenido que luchar por un lugar dentro de la industria no solo por ser mujer, sino también por el color de su piel; mientras que Jenna Bass, directora y guionista de Flatland, también ha sido criticada por su lugar de origen (sudafricana).


En su oportunidad, Lucia Carreras, quien ha dirigido cinta como Nos vemos Papá y Tamara y la Catarina, lamentó que muchas personas aún piensan que por ser mujeres solo pueden abordar temas de mujeres “como mujeres es natural que entremos a trabajar con personajes femeninos, cuando se habla del cine hecho por mujeres se piensa solo en el feminismo y no, no queremos ser planfetarias sino crear espacios de reflexión, decir algo entre líneas, y eso sucede con todas las mujeres que hacemos cine y arte en general”.


Al respecto, Natalia Beristain, directora de Los Adioses, se sigue cuestionando acerca de las películas realizadas por mujeres, para ella es claro que cubre una cuota de género y que en el imaginario colectivo todas las mujeres filman de la misma manera, “nos ponen en el mismo costal y al parecer esta inclusión solo obedece a una obligación política”.


 


Cineastas en Tulum


Todas cuestionaron los pocos espacios que existen para las mujeres en la industria cinematográfica, no todas tienen las mismas oportunidades y son pocas las mujeres que tienen ese privilegio, “los guardianes de esas puertas tienen que cambiar, a mi me han dejado entrar para cumplir la cuota, pero eso conlleva una gran responsabilidad porque ahora yo debo dejar esa puerta abierta y dejar pasar a mujeres que no tienen esa representatividad”, apuntó Beristain.


“Pareciera que el cine de mujeres es un género más, no, es que no todas somos iguales, en México se trata de abrir la puerta al cine de mujeres indígenas por ejemplo, pero han sido pasos muy lentos y es un logro que s se visibilicen diferentes voces femeninas”, ahondó la cineasta nominada al Ariel.


A esta idea Natalia abonó: “no solo por tener vagina filmamos de una manera, cuando cada mujer tiene un contexto, una mujer indígena vive una realidad muy distinta a la de una mujer transexual… en mi caso si hay una intención en los temas que atraviesan a las mujeres, mi crew en su mayoría son mujeres porque trabajo mejor con ellas. Yo dentro de mi contexto y mi visión muy personal si me considero feminista”.


“Si tenemos una reticencia a ser encajonadas, a las etiquetas, a que nos digan ‘cómo te sentiste en el set siendo mujer’ son preguntas que siempre nos hacen y yo no contesto porque no entiendo por qué me tendría que sentir distinta en el set solo por ser mujer”, indicó Lucía Carreras.


Mujeres en el cine Tulum


Para Natalia Beristain el cine ha sido como un catalizador, una vía para entenderse mejor y entender mejor al mundo. “En Los Adioses hable de Rosario Castellanos, un símbolo del feminismo, aunque ella misma no se asumía como tal, yo llegue a ella por otros temas, y por causalidad me encontré unas cartas que me mostraron una Rosario completamente distinta a la de las monografías. Al editar la película me di cuenta que estaba hablando más de mí que de ella... eso es lo que el cine me ha permitido. Somos un microcosmos donde hablar de lo personal se convierte en universal”. 


Mientras que para Lucía Carreras el cine, el arte, lleva implícita la reflexión, “creo que las películas son una exploración y una autoreflexión. Ahora yo me veo con más confianza para abordar los temas que me atañen, más desde el corazón y la víscera, creo que no se trata de reeinventarte sino de reafirmarte como mujer, como persona y como cineasta”.