“Chachita”, la niña prodigio de la Época de Oro

POR: ULISES CASTAÑEDA

24-08-2016 10:04:16


“Con que te llamas Chachita, eh”, le preguntó Salvador Pérez Gómez, el personaje de Jorge Negrete en ¡Ay Jalisco, no te rajes! (1941), a una simpática niña de cabello corto, sobrina de Carmela (Gloria Marín) su enamorada. “No, me llamo Ana María del Pilar López de la Cadena pero como mi nombre es muy largo me dicen Chachita”, le contestó la pequeña que después se convertiría en cupido de la relación entre su tía y “Chava”. Ella tenía cuatro años y así nació uno de los personajes más populares de la Época de Oro del cine mexicano que marcó la vida de la actriz Evita Muñoz, quien falleció la tarde de ayer a las 17:30 horas, víctima de un paro respiratorio, a los 79 años de edad.


Antes de ese papel, debutó en el cine con tres años de edad en El secreto del sacerdote (1940), con un modesto rol llamado Martita, pero fue Chachita el que la inmortalizó en el cine con nueve películas más, sobre todo por su participación junto a Pedro Infante en la trilogía Nosotros los pobres (1948), Ustedes los ricos (1948) y Pepe El Toro (1952), que inició un nuevo ciclo dentro del cine nacional. 


La actriz nació el 26 de noviembre de 1936 en Orizaba, Veracruz, México, hija única del actor y cantante Francisco "Paco" Muñoz y Ernestina Ruiz. Gracias a su mamá fue que encontró cualidades artísticas que la llevaron a debutar en el cine cuando tenía tres años: “Fue un don que Dios me dio de poder comunicar a través de los gestos y de la interpretación con el público”, dijo la actriz en una entrevista realizada hace un par de años.


Su llegada se dio de la mano de Joselito Rodríguez quien buscaba una versión mexicana de la actriz norteamericana Shirley Temple, niña prodigio de Hollywood en aquellos años, “lo que sucedió es que con mucha inteligencia, sobre todo con mucha capacidad para hacer dinero. Joselito Rodríguez se preguntó si esa niña que era americana, que hablaba en inglés, que bailaba tap, que es algo tan de Estados Unidos tenía tanto éxito, cómo respondería el público si aparece una versión mexicana,  no era descabellado porque se volvió una súper estrella por la taquilla en ese momento”, recordó la actriz.


En los años 40, su vida cambió para siempre. Después de su exitosa aparición en ¡Ay Jalisco, no te rajes!, debutó como protagonista en el filme Morenita clara (1943), de la mano de Joselito Rodríguez, a la que siguieron La pequeña madrecita (1944) y La hija del payaso (1946), en ésta última, el público pensaba que en realidad Evita era una enana mayor de edad por su facilidad interpretativa. Luego mostró sus aptitudes en el Circo Atayde Hermanos al actuar al lado de un elefante y perros entrenados, así como tocando la marimba y el botellófono.



El éxito del personaje de Chachita la llevó a continuar con el personaje en ¡Qué verde era mi padre!, Chachita la de Triana (1947) y Yo vendo unos ojos negros (1948), y luego entrada en su adolescencia en la trilogía de Ismael Rodríguez integrada por Nosotros los pobres (1948), Ustedes los ricos (1948) y Pepe El Toro (1952), en la que inmortalizó un par de frases y escenas.


La primera es cuando la ve “Ata”, diminutivo del “Atarantado” y le dice: “¡Chachita, te cortaste el pelo!”. La frase se quedó en la memoria popular que nos dejó la Época de Oro. El actor encargado de dar vida al “Ata”, fue Freddy Fernández “El Pichi”, con quien Evita compartió crédito en muchos filmes más a lo largo de 50 años, pues aquella pareja de novios de Ustedes los ricos, se volvió a reunir 40 años después para la serie de televisión Nosotros los Gómez.


La otra escena memorable es cuando el personaje de Pedro Infante la ve con su cabello corto: “¿Pero qué demonios le pasó a su pelo?”, le pregunta Pepe el Toro. “Me lo corté”, le responde. “¿Con permiso de quién?”, le replica Pepe. “De nadie, pero no te enojes papito”, le suplica ella. “Mira nomás como se ve, parece muchacho… y muy feo”, le dice el personaje de Pedro.


A partir de su participación junto a Pedro Infante, surgió entre ellos una amistad que para ella fue siempre eterna. Fueron tan cercanos que incluso Evita Muñoz se convirtió en su comadre. Se convirtió en la madrina de Irma Infante, producto de la relación que tuvo el hijo pródigo de Guamúchil con Irma Dorantes. Ella no quería hablar a los medios de su amistad porque aseguraba “que cualquier comentario se desvirtuaba”. Se negó a participar en muchos homenajes e incluso dijo saber muchas verdades sobre Pedro Infante que se llevaría a la tumba.



La actriz también tuvo una incursión exitosa en la radio con el programa La legión de madrugadores, en la XEQ, y en 1947 firmó un contrato con la CBS en Nueva York para realizar la serie radiofónica Aventuras de una niña, transmitida en todo Centro y Sudamérica, y producida por Carlos Montalbán.


También actuó en filmes como Los hijos de la calle (1951), Los pobres siempre van al cielo (1951), La hija de la otra (1951), Una calle entre tú y yo (1952), Padre nuestro (1953), Así era Pancho Villa (1957) y Las locuras del rock and roll (1957).


Como pionera de las telenovelas, alcanzó fama con Gutierritos en 1958, dirigida y protagonizada por Rafael Banquells. Fue el segundo melodrama que se produjo en México, pero el que inició el furor por este género entre la población mexicana.


La actriz se casó el 14 de febrero de 1958 con Hugo Macías Macotela, productor y director de la serie La hora marcada, con quien procreó tres hijos: Eva Martha, Hugo y Mauricio.


Ese mismo año, participó en las películas El hombre que me gusta (1958) y Bajo el cielo de México. Le siguieron Mis padres se divorcian (1959), Mi niño, mi caballo y yo (1959), En cada feria un amor y Dos tontos y un loco (1961).


Su vis cómica la llevó a intervenir en musicales y programas que fueron la piedra angular de su consagración como una de las mejores actrices mexicanas de su tiempo: “Recuerdo una anécdota, de niña quería ser una actriz cómica y en ese momento la compañía que me tenía contratada me aseguró que yo no servía para ese género. Con este comentario me fui de gira con un proyecto de Pérez Prado y cuando regresé hice teatro de comedia donde se me otorgó un premio como la Mejor Actriz en ese género, fue cuando yo dije ¿no qué no?, eso lo atesoro de un modo especial", dijo en un homenaje que le realizó Televisa hace 14 años.



Sus últimas apariciones en la pantalla fueron en 2008 cuando participó en la telenovela Cuidado con el ángel como Candelaria, una lavandera, al lado de Maite Perroni y William Levy, y un año después, intervino en el programa infantil Plaza Sésamo. En total trabajó en alrededor de 60 películas, 45 obras de teatro y 11 telenovelas, pero en la memoria siempre destacará el personaje de la niña de largas trenzas y mirada tierna: la inolvidable “Chachita”.



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